Mi familia me ha insistido en preguntarme si voy a volver pronto a España. Una de las cosas que me repiten con más insistencia es que para conocer de Dios no tengo que irme a otra parte según ellos, que Dios está en todas partes.
Cuando me preguntan eso me obliga a definirme y pensar porqué estoy aquí. Vine con una respuesta: conocer a una amiga, conocer de Dios y estar en un entrenamiento para ello con un pastor de la iglesia Cpc (Campeones para Cristo), y viajar (al menos conocer los lugares que más ilusión me hace conocer como aquellos que me preguntarían ¿Tú has visitado Perú? ¿y viste esto, aquello o lo otro? por ejemplo Cuzco o Nazca).
Pueden ser muchos los motivos por los que estoy aquí, y no solo los mencionados. Otro motivo puede ser que ya me enfrié de buscar de Dios o de ir a una iglesia. Dejé de ir por marzo o abril del año pasado a la iglesia bautista a la que asistía. Necesitaba encontrar una iglesia en la que pudiera conocer de Dios no pensando tanto en traer gente a la iglesia y nada más que eso, sino que conocer yo de Dios y que otros conozcan, yendo afuera de la iglesia.
Otro motivo, y de los más importantes, es que mi familia que tanto me criticaba que no había cambiado esto o lo otro, y no se conformaban con ver los pequeños cambios, vean que cuando vuelva en un año, puedo ser de testimonio, y no solo puedan conocer de Dios porque yo les hable, o Dios me utilice para que ellos puedan conocer por mis palabras, sino que puedan ver por mí, por mis cambios como persona y lo que Dios hizo en mí, y crean de esa manera.
Más motivos pueden ser mi dependencia a mi familia, el atreverme y valerme más por mí mismo. ¿Cómo si no podría mantener y formar una familia si dependiera tanto de mi familia, aunque sea en lo material?. Allá era libre, y podía hacer lo que quisiera casi. Pero ese también era el problema.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario