lunes, 3 de diciembre de 2007

La inconstancia y la determinación

Muchas cosas dejé sin terminar. O empezaba un blog como este, y escribía cuando escribía, a saber cuando. Unas veces poco, otras mucho. Me gustaría cambiar eso, lo pongo en manos de Dios que me ayude también con eso.

Este es un diario, pero quiero hacerlo con un poco de orden. Muchas veces escribía de sentimientos. Otra de lo que pensaba. Otras de lo que pasó o dejó de pasar. Y así se me iba el espacio utilizandolo en mi subjetividad, sin hacerlo llegar bien a los posibles lectores. Más bien escribía para mí mismo, y no solía leerlo. ¿Entonces?. Si alguien leyó de los que conocía, me pudo decir qué bien escribes, o hacer otro comentario. No sé si eso es así que yo escriba bien, porque un escritor para mí es mucho más grande de lo que yo hago, con mucha más preparación.
Esta vez quiero que esto que escribo sea para quien pueda leer una forma de entender lo que yo vivo acá. Con un órden y un propósito: conocer qué me mueve y a dónde voy estos meses que me quedaré en Perú.
A qué nuevas metas me lleva Dios. Sin revelar mi intimidad, que la dejo para mí mismo. Espero Dios me cuide a la hora de escribir y no revelar más de lo que está bien que haga, sin herir a otras personas ni a mí mismo. Que me ayude también con eso, con la transparencia, y no ser un bocazas, sino hablar de lo que está bien que escriba y lea un desconocido o alguien de los que me conoce acá o allá, Perú o España.

Así pues, quiero que haya un orden, y un propósito en lo que escribo, y podais leer, sin revelar lo que solo me pertenece a mí, y tan solo pueden conocer unos pocos. Mostrando qué me mueve, qué cosas hace Dios en mi vida mientras permanezco en este otro país llamado Perú.

Un día son para Dios como mil años y mil años como un día. Todo lo puede hacer en mí, y lo que parece que costaría tanto tiempo en cambiar pongo mi confianza que lo hará en su tiempo, para que las cosas me vengan a bien, pues está escribo que así sucede con aquel que le ama.

Este tiempo será fructífero. Y este blog servirá para su propósito, que es hablar del tesoro que me llevo yo de Perú.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Mi propósito acá

Mi familia me ha insistido en preguntarme si voy a volver pronto a España. Una de las cosas que me repiten con más insistencia es que para conocer de Dios no tengo que irme a otra parte según ellos, que Dios está en todas partes.

Cuando me preguntan eso me obliga a definirme y pensar porqué estoy aquí. Vine con una respuesta: conocer a una amiga, conocer de Dios y estar en un entrenamiento para ello con un pastor de la iglesia Cpc (Campeones para Cristo), y viajar (al menos conocer los lugares que más ilusión me hace conocer como aquellos que me preguntarían ¿Tú has visitado Perú? ¿y viste esto, aquello o lo otro? por ejemplo Cuzco o Nazca).

Pueden ser muchos los motivos por los que estoy aquí, y no solo los mencionados. Otro motivo puede ser que ya me enfrié de buscar de Dios o de ir a una iglesia. Dejé de ir por marzo o abril del año pasado a la iglesia bautista a la que asistía. Necesitaba encontrar una iglesia en la que pudiera conocer de Dios no pensando tanto en traer gente a la iglesia y nada más que eso, sino que conocer yo de Dios y que otros conozcan, yendo afuera de la iglesia.

Otro motivo, y de los más importantes, es que mi familia que tanto me criticaba que no había cambiado esto o lo otro, y no se conformaban con ver los pequeños cambios, vean que cuando vuelva en un año, puedo ser de testimonio, y no solo puedan conocer de Dios porque yo les hable, o Dios me utilice para que ellos puedan conocer por mis palabras, sino que puedan ver por mí, por mis cambios como persona y lo que Dios hizo en mí, y crean de esa manera.

Más motivos pueden ser mi dependencia a mi familia, el atreverme y valerme más por mí mismo. ¿Cómo si no podría mantener y formar una familia si dependiera tanto de mi familia, aunque sea en lo material?. Allá era libre, y podía hacer lo que quisiera casi. Pero ese también era el problema.